Razones me sobran para alabar
los fugaces signos impregnados
en tu desnudez exacta.
Hay ángeles tatuando tu piel
mientras afuera la lluvia se desviste
para amar brevemente la calidez de tu cuerpo,
Brota el aroma de la tierra mojada
evapora añoranzas elevando temblores,
se abren flores en tu ventana
en un jardín diferente donde danza tu rostro.
Tengo una ansiedad oculta
donde terminan mis manos
y empiezan diez estaciones
de trazos conjurando ganas.
recorriendo la altura de tus piernas,
vienen a mi mente recuerdos dichosos
los fugaces signos impregnados
en tu desnudez exacta.
Hay ángeles tatuando tu piel
mientras afuera la lluvia se desviste
para amar brevemente la calidez de tu cuerpo,
Brota el aroma de la tierra mojada
evapora añoranzas elevando temblores,
se abren flores en tu ventana
en un jardín diferente donde danza tu rostro.
Tengo una ansiedad oculta
donde terminan mis manos
y empiezan diez estaciones
de trazos conjurando ganas.
recorriendo la altura de tus piernas,
vienen a mi mente recuerdos dichosos
escapados del recuerdo:
columnas divinas,
donde reposar la locura
es más que una recompensa.
Sé por los vaivenes que ensayas, el alcance
de mis manos tallando bordes a la entrada
paradisíaca de tu laberinto
a cada lado de tus caderas únicas..
respiro,alcanzo la pulcritud de tu ombligo,
se me antoja burbuja de placer,
cabalgatas de corceles desbocados,
trotando escalofríos a lo largo y ancho de tu vientre.
Me urge escalar
entre estampidos y avalanchas
la pulcritud de tus senos,
sus redondeles terminados en jugosas moras
anunciando la llegada del verano,
y la inquietud de los fuegos.
Me urge llegar a tu boca
donde aplauden amapolas
el descaro de mis labios guerreros,
Y al fondo la embocadura de los besos,
lenguas que se buscan,
intimidad bendecida y puede que en este empeño
me desvele,
Me busco en tus ojos desesperados,
burbujas de miel dividida en dos,
flotando sobre un lago de silencio
que arrastra raíces y rastros de luna llena.
¿Qué es el amor sin tus ojos?
Sin sus límites protegidos
por un ala inquieta,
sin esa paz de signos descifrables
que me hacen el amor sin tocarte.
Tus ojos:
luz en la escarcha,
cristal en el fuego,
Me busco en tus cabellos,
agitados como palmeras
Oscilando en el viento.
Y todavía escucho tu voz,
la lluvia ahora canta
para que la tarde queme sus luces
y se marche en dirección contraria a la luz:
Yo me quedo,como cualquier escultor
admirando entre asombros
mi obra perfecta.
es más que una recompensa.
Sé por los vaivenes que ensayas, el alcance
de mis manos tallando bordes a la entrada
paradisíaca de tu laberinto
a cada lado de tus caderas únicas..
respiro,alcanzo la pulcritud de tu ombligo,
se me antoja burbuja de placer,
cabalgatas de corceles desbocados,
trotando escalofríos a lo largo y ancho de tu vientre.
Me urge escalar
entre estampidos y avalanchas
la pulcritud de tus senos,
sus redondeles terminados en jugosas moras
anunciando la llegada del verano,
y la inquietud de los fuegos.
Me urge llegar a tu boca
donde aplauden amapolas
el descaro de mis labios guerreros,
Y al fondo la embocadura de los besos,
lenguas que se buscan,
intimidad bendecida y puede que en este empeño
me desvele,
Me busco en tus ojos desesperados,
burbujas de miel dividida en dos,
flotando sobre un lago de silencio
que arrastra raíces y rastros de luna llena.
¿Qué es el amor sin tus ojos?
Sin sus límites protegidos
por un ala inquieta,
sin esa paz de signos descifrables
que me hacen el amor sin tocarte.
Tus ojos:
luz en la escarcha,
cristal en el fuego,
Me busco en tus cabellos,
agitados como palmeras
Oscilando en el viento.
Y todavía escucho tu voz,
la lluvia ahora canta
para que la tarde queme sus luces
y se marche en dirección contraria a la luz:
Yo me quedo,como cualquier escultor
admirando entre asombros
mi obra perfecta.
.B.

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