martes, 10 de septiembre de 2013

espinas de una rosa

Sus garras de tigresa, sus ojos de coral;
cenizas en su lengua sin nada de moral,
colmillos de vampiro y la marca del infierno
en cada una sus palabras y en cada gesto tierno.

Mujer más voluptuosa jamás encontrarás;
espinas de una rosa, se abraza a Satanás.
Le hierve hasta el cabello, le bulle hasta la piel
sus besos son destellos de sangre y no de miel.

Caricia deliciosa, su aliento encantador
te lanza en una fosa de llamas y fervor;
se mueve contorneando su cuerpo apasionado
y luego estás reptando, tu honor ha sido hurtado.

Arcanos de lamentos sellaron su desquite;
sus llantos y tormentos llamaron al convite…
Se entrega vaporosa y amable y tan servil
y  hechiza…poderosa mirada de reptil.

Tal vez si doy mi vida, ¿podría salvarle el alma?
Tal vez no esté perdida, quizás la breve calma
de un toque de cuidado y de un sincero amor
devuélvanle el dorado conjuro del candor.

Si disolviera su odio, si apago su dolor:
¿Devolvería las risas? ¿ Destronaría el rencor?
¿Podría una sonrisa llenarla de alegría;
salvarla del averno, librarla de su orgía?

                                         .B.




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