Cuando pensé que la vida se agotaba
que la ruleta del destino
se había oxidado
y no había a que numero apostar.
Cuando los dedos dibujan
figuras al azar aleatorias imprecisas,
Cuando las canciones
no tienen destino y las palabras
se diluyen en el fondo de un vaso.
Cuando los labios se partían
hablando en sueños desdibujados,
los oídos no escuchaban
había ojos en negros
y sólo puertas cerradas,
noches sin fondo
caminos sin retorno.
En la oscuridad de la noche
apareció una palabra
con horas pactadas
y desvelos esperanzadores.
Aparecio una noche
con sus calles y coches
y un beso como deuda prometida,
beso, llave y contraseña
para entrar a un mejor mundo
a una nueva vida.
Ahí hayamos manos,besos,
poesía, libros y sueños.
Coincidencias, piel deseo y risas.
Desnudez, esperanza, cuerpos y carreteras.
que la ruleta del destino
se había oxidado
y no había a que numero apostar.
Cuando los dedos dibujan
figuras al azar aleatorias imprecisas,
Cuando las canciones
no tienen destino y las palabras
se diluyen en el fondo de un vaso.
Cuando los labios se partían
hablando en sueños desdibujados,
los oídos no escuchaban
había ojos en negros
y sólo puertas cerradas,
noches sin fondo
caminos sin retorno.
En la oscuridad de la noche
apareció una palabra
con horas pactadas
y desvelos esperanzadores.
Aparecio una noche
con sus calles y coches
y un beso como deuda prometida,
beso, llave y contraseña
para entrar a un mejor mundo
a una nueva vida.
Ahí hayamos manos,besos,
poesía, libros y sueños.
Coincidencias, piel deseo y risas.
Desnudez, esperanza, cuerpos y carreteras.

0 comentarios :
Publicar un comentario