domingo, 6 de octubre de 2013

Pequeña

Pequeña como tu fruto pequeño        
largas tus piernas que te condujeron a mí
y que yo ahora acaricio en lo suave de tu piel
Pequeños y jugosos tus labios que me besan y yo beso
con el divino placer de quien te desea
Pequeños tus gemidos de gata mansa
cuando llegas en cada íntima entrega
Cuando me deslizo por los tejados de tus senos, y tu espalda
acariciando cada dedo de tus pies o ese otro lugar que te excita
en el silencio de nuestras horas
Amor abrasador que nos fue prohibido pero que nos damos en secreto
entregándonos cada día de tenaz lluvia o de sudorosa habitación
enlazados con nuestras piernas, y nuestros suspiros
y recorriendo con el maullido de tus palabras y mis gestos sigilosos
cada parte de tu cuerpo curvo que hago mío
hasta llenarnos callados
Pequeña como tu fruto pequeño     
Hoy absorbo la grandeza de tu cuerpo y tu pasión
y caminamos silenciosos de regreso por las calles quietas de tierra y polvo
con la satisfacción tejida en nuestros rostros y en nuestra piel
Las nubes dejan caer ahora diluviales aguas
y nuestros pecados se lavan con la lluvia
hasta otro dia, si hasta otro dia.

                                         
                                         .B. 

                                                               
                                                      


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