jueves, 17 de octubre de 2013

Anoche tuve el sueño

Anoche tuve el sueño más dulce que jamás podría haber soñado.
En esta  noche calurosa en la que soplaba una ligera brisa que hacia moverse suavemente las cortinas.
Me asomé al balcón de piedra y apoyé mis manos, en la fria balaustrada, me hipnoticé viendo la luna, plena y roja.
Vi tu silueta en el jardin,paseando eterea y transparente,
la luz de la luna dejo ver tu cuerpo perfecto.
Sopló más fuerte el viento y las cortinas llegaron a rozarme suaves como ala de cuervo.
De repente, un cálido aliento se posó sobre mi cuello.
Me excité, y te dejaste ver.
Con tacto retire tu pelo hacia un lado y con una esperada y endiablada lujuria roce con mis labios tu piel.
Te aferraste fuertemente a mi cintura y empezaste a devorar con ansia mi alma.
Te senti bruscamente y por fin pude ver tus ojos.
Noble dama española , cuantas noches habré despertado empapado en sudor al haberte soñado.
Acariciaste mi rostro y tus dedos se posaron en mis labios y los introduje y jugué con ellos con mi lengua.
Te acogi en mis brazos por tu cintura y mi otra mano se enredó en tu pelo y compartimos besos feroces, acompañados de caricias.
Mi respiración era fuerte y mi corazón marcaba un complejo compás.
Sonreiste maqueiavélicamente y te metiste dentro y yo te seguí.
Me enseñaste tus sueños y te arrojaste sobre mi desgarrándome la vida.
Mis manos recorrieron tu cuerpo, sentir tu calor causa dolor.
Pero tus mismos besos fueron la forma de convertir el dolor en placer.
La noche se derramo sobre nuestros  cuerpos, y sus ríos descendieron por nuestras almas.
Rompi la luz de la luna y te deje desnuda ante mi y con la lujuria de mi mirada recorriéndote. 
Fui con mi lengua saboreando la vida.
Empezando por tu ombligo y fui ascendiendo embriagando de tu alma en lo arcano de tu cuerpo sangre de un hada.
Continue y mi boca se paró ante tus pechos cubiertos de tan dulce miel.
Los acaricie fuertemente y bebi de ellos, tus ansias se dejaban ver en los suaves mordiscos.
Mientras yo me excitaba cada vez más y tu cuerpo jadeaba.
Cuando quede ya saciado, empuje mis labios hacia arriba acercándome sinuosamente a tu boca.
Te empujé antes de que pudieses hablar mis labios sellaron los tuyos.
Con fuerza sujeté tus brazos y suavemente mordí tu cuello, dejándote a penas sin fuerzas, pero queriendote dar más placer caimos en un circulo vicioso de morbo, lujuria, mordiscos, arañazos,sangre y  lascivia... La cama estaba empapada en sudor y nuestros cuerpos rozándose mientras nuestros labios seguían pegados... Ahora ya eran suaves besos y caricias sin dolor... Nos sonreimos. Amaneció. Morimos el uno junto al otro. To Eternety.

                                   .B. 

            

1 comentarios :

hada del norte dijo...

Sublime,precioso,maravilloso...como siempre,mi duende!!!!!!!

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