miércoles, 10 de julio de 2013

EN EL PAIS DE LA LUNA OSCURA



En el país de la Luna oscura.
Hace mucho, mucho tiempo me contó, un anciano una leyenda.
De una ninfa y un Duende.
Como todos sabréis, las Ninfas y los Duendes  no pueden ser amigos.
Las Ninfas, para el que no lo sepa, son seres de las aguas y de los lagos
Y los Duendes son seres de la oscuridad de lo más profundo del bosque,
Traviesos y juguetones.
Pero un día hace ya mucho tiempo, un duendecillo observaba a diario a
una Ninfa ,bañarse en un pequeño remanso ,de un río de aguas limpias.
Todas las tardes al caer el sol, el pequeño Duende salía de entre las raíces
de el árbol que le cobijaba, solo para mirar a la Ninfa de el río.

Y así durante mucho, mucho tiempo.
Hasta que un día la pequeña Ninfa, sintió  que entre los juncos, alguien
La observaba

Y dijo quien esta ahí que,  mi descanso y mis juegos , se atreve a importunar.
El pequeño Duende, respondio, yo mi señora, solo un habitante de el bosque.

Muéstrate ante mi .Dijo la bella Ninfa, heredera y señora de las aguas.
El pequeño ser de el bosque se mostró ante ella.
A lo que ella, dijo como osas perturbar mis juegos, eres feo y repulsivo y
Las Ninfas tenemos prohibido hablar con los seres inferiores.
El pequeño Duende, avergonzado por su osadía, pidió  mil perdones a tanta belleza.
Y se escabullo lloroso a lo mas profundo de el bosque..

La maravillosa ninfa siguió con sus juegos, las mariposas y los pájaros del bosque siguieron
revoloteando a su alrededor extasiados de tanta belleza.

Pero no penséis que el pequeño Duende dejo de acudir todas las tardes a contemplar
tan maravillosa visión.

Así pasaron los días, semanas y meses, la Ninfa sabía que tenia ese admirador secreto
Hasta que un día, le dijo acércate pequeño ser. Y comparte conmigo esta puesta de sol.

Eres fiel como nadie y persistente, pero  sabes que no puede vernos nadie, será nuestro
secreto y confío en ti que nunca lo dirás

El Duende se ruborizo y prometió a la Ninfa de el rió, que  jamás el secreto desvelaría.

Pero una tarde aciaga, se cernió la desgracia sobre el Reino de la Luna oscura..
Una invasión; procedente de el sur, de Trasgos y Horcos. Trajo días de calamidades
Al país de la Luna oscura.Capturaron el palacio de las Ninfas.

El pequeño Duende, acudió  como todas las tardes a su cita en el rió y la ausencia de la
La pequeña Ninfa le inquieto y extrañado pregunto a los  pájaros a los peces de el rió y
a las propias aguas, ya que que su amiga le enseño todos esos idiomas.
Y le contaron semejante tragedia en el reino de la Luna oscura.

El pequeño Duende, que su corazón pequeño pero a la vez enorme, juro  ante todos
los seres de el bosque, que  recuperaría el reino de la Luna oscura.

No pudieron evitar los seres del bosque una carcajada.

Tú pequeño y débil, como  podrás hacerlo  ,sin ejercito ni hombres, no  lo conseguirás
Nunca.

El pequeño Duende, apesadumbrado se retiro, pero en su mente y en su corazón latía
La fuerza para no dejar a su amiga en manos de semejantes enemigos.

Se sentó sobre una piedra cubierta de musgo y pensó,  ¿como liberar a mi amada de tan
Terrible castigo?  yo un pequeño Duende.

Pero ay amigos.... Mas vale sabiduría que fuerza.

Decidido se puso en marcha, con una espada hecha de un trozo de madera, dispuesto a
Vencer o morir.

Se planto ante las inmensas puertas del palacio y llamo.

Los Horcos rieron, cuando  les dijo me quiero unir a vosotros.

Pero el pequeño duende aguanto sus risas y bromas, no sin enfado bien disimulado.

Le dijeron que como mucho le dejarían limpiar las cocinas y acepto entrar, el  primer
objetivo cumplido.
Esa noche sin que nadie lo viera, subio a los aposentos  de la pequeña Ninfa
Heredera del trono del Reino de la luna oscura.
La pequeña Ninfa, se sorprendió al verle en sus habitaciones y algo asustada,
Le dijo ¿que haces tú aquí?
Soy tu salvador, tu pequeño paladín jamás olvidare tu amistad pura y limpia
Tengo un plan que no puede fallar, si tu me ayudas.
A lo que la futura Reina de las Ninfas respondió, si hasta aquí has llegado,
Corazón puro tienes y como negarme.
Pues guíame por tu Palacio y dime donde están los aposentos de el líder
De los Horcos que cautivo el Reino tiene.
Difícil lo tienes Duende, con esa espada de madera.
El pequeño duende respondió, no Amada con tu magia y mi deseo se convertirá
En brillante acero.
Siguieron a delante por los corredores del Palacio, hasta  los aposentos
de el jefe de las hordas.
Entraron no sin miedo en sus dominios, y el pequeño Duende con aire decidido
Mirándole de frente y a los ojos, le dijo.
Incorpórate y lucha que vengo a liderar el Reino de mi amada.
Carcajada monumental resonó por todo el palacio.
El pequeño Duende con mano temblorosa desenvaino la espada de madera  y
Mostrándosela  , le dijo esta espada es el amor y la constancia y tu nunca podrás
Desafiarla.
Un rayo partió del cielo y tocando la espada de madera en refulgente acero convirtió.
Y con golpe certero, el pequeño Duendecillo el corazón del Horco traspaso.
Así el Reino de la Luna oscura quedo liberado de su opresor.
Y desde entonces Hasta ahora Duendes y Ninfas, juegan en el bosque.

No se si será cierta esta leyenda  ,pero merecería serlo.





 PARA LOS CHIC@S, DE MI AMIGA BELEN
DE VUESTRO AMIGO EL DUENDE.


























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