En el país de la Luna oscura.
Hace mucho, mucho tiempo me
contó, un anciano una leyenda.
De una ninfa y un Duende.
Como todos sabréis, las Ninfas
y los Duendes no pueden ser amigos.
Las Ninfas, para el que no lo
sepa, son seres de las aguas y de los lagos
Y los Duendes son seres de la
oscuridad de lo más profundo del bosque,
Traviesos y juguetones.
Pero un día hace ya mucho
tiempo, un duendecillo observaba a diario a
una Ninfa ,bañarse en un
pequeño remanso ,de un río de aguas limpias.
Todas las tardes al caer el
sol, el pequeño Duende salía de entre las raíces
de el árbol que le cobijaba,
solo para mirar a la Ninfa
de el río.
Y así durante mucho, mucho
tiempo.
Hasta que un día la pequeña
Ninfa, sintió que entre los juncos,
alguien
La observaba
Y dijo quien esta ahí que, mi descanso y mis juegos , se atreve a
importunar.
El pequeño Duende, respondio,
yo mi señora, solo un habitante de el bosque.
Muéstrate ante mi .Dijo la
bella Ninfa, heredera y señora de las aguas.
El pequeño ser de el bosque se
mostró ante ella.
A lo que ella, dijo como osas
perturbar mis juegos, eres feo y repulsivo y
Las Ninfas tenemos prohibido
hablar con los seres inferiores.
El pequeño Duende, avergonzado
por su osadía, pidió mil perdones a
tanta belleza.
Y se escabullo lloroso a lo
mas profundo de el bosque..
La maravillosa ninfa siguió
con sus juegos, las mariposas y los pájaros del bosque siguieron
revoloteando a su alrededor
extasiados de tanta belleza.
Pero no penséis que el pequeño
Duende dejo de acudir todas las tardes a contemplar
tan maravillosa visión.
Así pasaron los días, semanas
y meses, la Ninfa
sabía que tenia ese admirador secreto
Hasta que un día, le dijo
acércate pequeño ser. Y comparte conmigo esta puesta de sol.
Eres fiel como nadie y
persistente, pero sabes que no puede
vernos nadie, será nuestro
secreto y confío en ti que
nunca lo dirás
El Duende se ruborizo y
prometió a la Ninfa
de el rió, que jamás el secreto
desvelaría.
Pero una tarde aciaga, se
cernió la desgracia sobre el Reino de la Luna oscura..
Una invasión; procedente de el
sur, de Trasgos y Horcos. Trajo días de calamidades
Al país de la Luna oscura.Capturaron el
palacio de las Ninfas.
El pequeño Duende, acudió como todas las tardes a su cita en el rió y
la ausencia de la
La pequeña Ninfa le inquieto y
extrañado pregunto a los pájaros a los
peces de el rió y
a las propias aguas, ya que
que su amiga le enseño todos esos idiomas.
Y le contaron semejante
tragedia en el reino de la Luna
oscura.
El pequeño Duende, que su
corazón pequeño pero a la vez enorme, juro
ante todos
los seres de el bosque,
que recuperaría el reino de la Luna oscura.
No pudieron evitar los seres
del bosque una carcajada.
Tú pequeño y débil, como podrás hacerlo ,sin ejercito ni hombres, no lo conseguirás
Nunca.
El pequeño Duende,
apesadumbrado se retiro, pero en su mente y en su corazón latía
La fuerza para no dejar a su
amiga en manos de semejantes enemigos.
Se sentó sobre una piedra
cubierta de musgo y pensó, ¿como liberar
a mi amada de tan
Terrible castigo? yo un pequeño Duende.
Pero ay amigos.... Mas vale
sabiduría que fuerza.
Decidido se puso en marcha,
con una espada hecha de un trozo de madera, dispuesto a
Vencer o morir.
Se planto ante las inmensas
puertas del palacio y llamo.
Los Horcos rieron, cuando les dijo me quiero unir a vosotros.
Pero el pequeño duende aguanto
sus risas y bromas, no sin enfado bien disimulado.
Le dijeron que como mucho le
dejarían limpiar las cocinas y acepto entrar, el primer
objetivo cumplido.
Esa noche sin que nadie lo viera,
subio a los aposentos de la pequeña
Ninfa
Heredera del trono del Reino
de la luna oscura.
La pequeña Ninfa, se
sorprendió al verle en sus habitaciones y algo asustada,
Le dijo ¿que haces tú aquí?
Soy tu salvador, tu pequeño
paladín jamás olvidare tu amistad pura y limpia
Tengo un plan que no puede
fallar, si tu me ayudas.
A lo que la futura Reina de
las Ninfas respondió, si hasta aquí has llegado,
Corazón puro tienes y como
negarme.
Pues guíame por tu Palacio y
dime donde están los aposentos de el líder
De los Horcos que cautivo el
Reino tiene.
Difícil lo tienes Duende, con
esa espada de madera.
El pequeño duende respondió,
no Amada con tu magia y mi deseo se convertirá
En brillante acero.
Siguieron a delante por los
corredores del Palacio, hasta los
aposentos
de el jefe de las hordas.
Entraron no sin miedo en sus
dominios, y el pequeño Duende con aire decidido
Mirándole de frente y a los
ojos, le dijo.
Incorpórate y lucha que vengo
a liderar el Reino de mi amada.
Carcajada monumental resonó
por todo el palacio.
El pequeño Duende con mano
temblorosa desenvaino la espada de madera
y
Mostrándosela , le dijo esta espada es el amor y la
constancia y tu nunca podrás
Desafiarla.
Un rayo partió del cielo y
tocando la espada de madera en refulgente acero convirtió.
Y con golpe certero, el
pequeño Duendecillo el corazón del Horco traspaso.
Así el Reino de la Luna oscura quedo liberado de
su opresor.
Y desde entonces Hasta ahora
Duendes y Ninfas, juegan en el bosque.
No se si será cierta esta
leyenda ,pero merecería serlo.
PARA LOS CHIC@S, DE MI AMIGA BELEN
DE VUESTRO AMIGO EL DUENDE.

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